Ni corrupción ni esclavitud

La corrupción solo está cambiando su disfraz. Debemos instalar una Asamblea Plurinacional Constituyente para dar vida a una Constitución Política que obligue a frenar la desigualdad, que prohiba y castigue los privilegios fiscales; que declare los derechos del agua, de los ríos, de los bosques y de la tierra. Necesitamos una Constitución que estimule varias formas de propiedad y no solo la propiedad privada; que nacionalice la energía eléctrica; que desmilitarice todo el territorio y que regule una carrera civil y una carrera judicial de funcionarios honestos.

Los pueblos Maya, Garífuna, Xinca y Mestizo necesitamos cambios profundos para frenar el despojo y la corrupción. Tomemos decisiones. Tenemos derecho a gritar que NO queremos una economía corrupta. Consejo del Pueblo Maya, CPO, 28 de mayo de 2018.

La insurrección que transformó a Nicaragua

El modelo de gobierno de Daniel Ortega, construido sobre una alianza con el gran capital nacional y el Ejército, logró contener durante diez años las expresiones de conflicto social. Pero la ola de protestas desarrolladas desde el mes de abril han sacado el descontento a las calles. La represión y la violencia muestran la crisis del gobierno de Ortega, quien intentó sindicar a los manifestantes como criminales y pandilleros. Sin embargo, el movimiento de protesta está liderado por jóvenes estudiantes nacidos en la postrevolución. Nicaragua está en crisis y la insurrección de abril lo ha dejado en evidencia. Elvira Cuadra Lira, Nueva Sociedad, 22 de mayo de 2018.

Patología del odio

Las diferencias y divergencias no se debaten en los foros apropiados. La despolitización de la sociedad hace que la discordancia se manifieste como “vendetta” individual. No se contradice al adversario: se trata de aniquilarlo. No se procura argumentar en contra, sino aplastar. Los grandes relatos ceden su lugar a las pequeñas algarabías. La emoción sobrepasa a la razón. Se abdica de la argumentación para adoptar la ridiculización. Frei Betto, 12 de mayo de 2018.

Sexualidades en tiempos de extractivismo

Es un reto para la sociología colocar intencionalmente las sexualidades como eje político en disputa, que permita evidenciar los regímenes disciplinarios y así contribuir a desmenuzar las opresiones y sus mecanismos. María Dolores Marroquín, mayo de 2018