La Nicaragua sublevada

La entrega de la soberanía del país, el pacto FLSN-empresarios, la represión a las organizaciones de mujeres y feministas, el secretismo y autoritarismo, la manipulación del legado político y simbólico de la revolución sandinista, la corrupción son, para la excomandante guerrillera y exdirigente sandinista Mónica Baltodano, algunas de las razones que explican el reciente estallido social. Una mirada sobre las contradicciones internas del gobierno y el FSLN, para intentar orientar el  descontento y recuperar el sentido ético y político de la lucha sandinista.

Mónica Baltodano. Respuestas a la entrevista realizada para Informationsbüro Nicaragua <info@informationsbuero-nicaragua.org>, 26 de abril de 2018</info@informationsbuero-nicaragua.org>

¿La reforma del seguro social fue la gota que dejó explotar toda la crítica y protesta de los últimos años y contra otros problemas recientes (por ejemplo, incendio en la Reserva Indio-Maíz)?

La reforma fue el cerillo que encendió la mecha de un coctel, lanzado sobre una pradera que se venía resecando desde hace varios años. Por muchas razones.

a) Por la falta de libertad para expresarse y movilizarse, pues cada tentativa de manifestación ha sido objeto de represión, por parte de grupos de choque o directamente por la Policía.

b) Porque la gente sabe que se han practicado fraudes electorales de forma sistemática, aplastando todo intento de construir fuerzas de oposición, de cualquier signo, en particular de signo sandinista. Solo permiten fuerzas “zancudas” o sea que le hacen el juego para aparentar democracia (el término zancudo se acuñó en la lucha contra Somoza, para los conservadores que le hacían el juego).

c) Porque la justicia está totalmente controlada. Hasta los juicios más sencillos pasan por un tamiz partidario.

d) Porque no se castiga la corrupción. El caso más emblemático el de Roberto Rivas, magnate con mansiones en España y Costa Rica, jet privado, a quien Estados Unidos le aplicó la Ley Global Magnitsky. El gobierno, en vez de quitarlo de la presidencia del Consejo Supremo Electoral, lo mantiene en el cargo con privilegios e inmunidad. Eso nadie, ni los propios orteguistas, lo vieron bien.

e) Porque crímenes absolutamente repudiables como el cometido en la comunidad de San Pablo, en La Cruz de Río Grande, donde el Ejército ejecutó (asesinato extrajudicial) a seis personas, entre ellos dos menores (un niño de 12 y una niña de 15, la niña incluso fue objeto de violación) quedan en total impunidad. Ni siquiera se integra una comisión de investigación que haga el teatro, como hacía Somoza. Los asesinados eran alzados contra el gobierno, pero se justificaron sus muertes acusándolos de delincuentes.

f) Porque en Nicaragua las organizaciones de mujeres, ambientalistas, de derechos humanos y otras, son sometidas a acoso y presión, usando las instituciones del Estado. A las organizaciones de derechos humanos independientes no se les deja ver a los detenidos y hay detenidos políticos a los que se les abren causas falsas con acusaciones comunes, usando el control férreo sobre las instituciones, como ocurre con Marvin Vargas, coordinador de los “Cachorros de Sandino”, quien ya lleva siete años preso.

Las organizaciones de mujeres resienten no solo las presiones a la cooperación, que financiaban albergues para mujeres maltratadas y que han tenido que cerrar, sino las políticas gubernamentales, asentadas en criterios religiosos, violentando el principio de laicidad del Estado. Se han cerrado las Comisarías de la Mujer, instrumento fundamental para la defensa de las mujeres víctimas de maltrato.

g) Los estudiantes se cansaron de no tener libertad de organización en las universidades, pues los rectores y muchos profesores actúan como comisarios políticos del gobierno. La autonomía universitaria no existe. Todas las autonomías fueron suprimidas, incluyendo la municipal, la de las regiones autónomas. Todo por la vía de los hechos (de facto).

h) Porque el gobierno ha instalado como norma el secretismo y no tiene ninguna interlocución con la sociedad. Solamente habla con sus aliados (el gran capital) y con quienes se les subordinan, a los que mantiene por la humillante condición de la dependencia económica y el miedo. Ni sus propias fuerzas tienen derecho a la palabra. Solo Ortega y su vocera, Rosario Murillo, pueden hablar y dar declaraciones. ¡No se cómo aguantan, otrora combatientes heroicos (hombres y mujeres), esta humillante situación!

i) Porque no existe libertad de expresión. Los medios de comunicación, incluyendo los del Frente Sandinista de Liberación Nacional, fueron en su mayoría privatizados a favor del régimen. La mayoría de los canales de televisión forman parte de un duopolio: o son de los hijos del matrimonio gobernante o son de su socio el empresario mexicano Juan Ángel González, que solo transmiten novelas y enlatados.

j) Por las repetidas muestras de intolerancia: son tan intolerantes que se han negado a felicitar a Sergio Ramírez, que honra a toda la región con su Premio Cervantes, para no mencionar la persecución política contra el poeta y Padre Padre Ernesto Cardenal.

k) Porque el gobierno ha entregado el país, a través de la Ley 840 (Ley para la concesión canalera) y otras concesiones: mineras, forestales, pesqueras. Todas las iniciativas para discutir sobre la conveniencia o no de estas concesiones son rechazadas. Ellos dirigen el país sin escuchar a nadie. Solo a sus socios.

l) Porque al pueblo solo le reparten migajas a través de programas asistenciales que no sacan a la gente de la pobreza.

Por encima de los índices positivos de crecimiento macroeconómico, lo que han crecido son las fortunas de los banqueros, con las tasas de utilidad más altas de la región y la concentración de la riqueza en pocas manos. Nicaragua sigue siendo el país más pobre de América Latina, después de Haití.

Los mismos programas sociales van siendo cerrados porque eran artificialmente mantenidos con parte de la ayuda venezolana, que entraba a las arcas de la familia presidencial sin control estatal. La disminución de la pobreza que pregonan no es sostenible, porque no se basó en un cambio estructural ni en reformas al sistema tributario.

Como ves, la lista es larga, y podría superar el alfabeto.

¿Cómo se construyó este verdadero estallido social? ¿Cómo se enlazaron los eventos?

El ambiente comenzó a tensarse claramente desde hace cuatro años, con la Ley canalera (840). Para enfrentar los peligros que entraña directamente para miles de familias campesinas que tendrían que ser desalojadas, se construyó el movimiento campesino más fuerte que se había podido organizar en los últimos 20 años. El movimiento realizó casi cien marchas, todas fueron reprimidas e impedidos brutalmente los intentos de llegar a Managua. Llegaron al colmo de partir los caminos con buldócer para que ningún vehículo pudiese transitar.

En este contexto se realizaron elecciones nacionales y luego las municipales, ambas fraudulentas. En las primeras Ortega se recetó 70% de votos para tener una Asamblea totalmente controlada y reformar la Constitución a su antojo. En las segundas, control total de los municipios. Las protestas contra el fraude fueron reprimidas y se contabilizaron una decena de muertos.

En noviembre del 2017 ocurrió la matanza de La Cruz de Río Grande, que ya mencioné. Yo miré en la marcha del Día de los Derechos Humanos (10 de diciembre) gente que nunca había visto y que decían que ya no podían tolerar más. Esta gente marchaba enardecida por esta matanza y por el cinismo del gobierno que ni siquiera dio la cara, ni explicaciones. En la marcha del Día Internacional de la Mujer participaron muchas más mujeres y hombres, esta vez motivadas por el incremento de los femicidios y la impunidad de los asesinos. De manera subterránea la rabia y el malestar fueron incrementándose.

¿Quién fue al principio a la calle (estudiantes de la izquierda/ no politizados/ de la derecha/ clase obrera…?) ¿Quién está protestando ahora?

Las movilizaciones por el incendio de Indio Maíz fueron protagonizadas por estudiantes no organizados en ningún partido político, pero con un cierto nivel de conciencia política: ambientalistas. La Reserva Biológica Indio Maíz comprende tres mil km² y es el hogar de una amplia variedad de animales y árboles. Ya se había denunciado la complicidad del gobierno con los colonos, gente que invade las reservas o las tierras indígenas como las del Rio Coco para tomar posesión de sus tierras. Hay crímenes denunciados y documentados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El gobierno, el poder judicial, todos controlados por la pareja de gobierno, no hicieron nada.

Esta vez, frente a la protesta de los estudiantes por el incendio, el gobierno montó una contramarcha (grupos del gobierno y fuerzas de choque) y militarizó la zona del incendio, impidiendo que periodistas independientes y ONG del Grupo Cocibolca (Fundación del Río y Popol Na), fueran a la zona.

Días después, en un error de cálculo, el gobierno impuso la reforma del sistema de seguridad social e inconstitucionalmente elevó la cuota patronal y la de los trabajadores, mientras se redujeron un 5% las pensiones de los jubilados. Pero ya era público que los fondos del Instituto Nicaraguense de Seguridad Social -INSS- han estado usándose en inversiones riesgosas y que la institución ha inflado la nómina y los privilegios… había molestia por las irregularidades en la gestión de esta institución. El anuncio fue sin discusión previa. La decisión fue un balde de agua fría. Fueron los estudiantes quienes volvieron a iniciar las protestas casi de inmediato.

Los estudiantes, esta vez con alguna presencia de jubilados, fueron objeto de brutal represión, claramente dirigida a periodistas y algunos liderazgos más visibles en otras banderas como el del movimiento feminista. Grupos de choque armados de tubos los golpearon inmisericordemente, mientras les quitaban cámaras y teléfonos celulares. Todo fue filmado y divulgado por las redes sociales. Esta represión contra periodistas afectó a medios que han tenido actitud moderada con el gobierno, sin ruptura total con él, como 100% noticias y el Canal 23, de los Suárez. El canal 12 y emisoras locales fueron sacados del aire. Estos cierres provocaron una reacción en nuevos sectores, incluyendo los de la cúpula empresarial, COSEP, que esta única vez no habían logrado consenso con el gobierno.

La protesta escaló rápidamente a niveles hasta ahora desconocidos durante el gobierno de Ortega y Murillo y se extendió territorialmente, incorporando a sectores populares: jubilados, gente desempleada, trabajadores por cuenta propia, obreros, principalmente jóvenes de las ciudades. Las marchas en los pueblos más alejados como Santo Domingo, Rancho Grande, Camoapa, Catarina, Niquinohomo -cuna de Sandino-, han sido totalmente pacíficas, porque a estas no alcanzó a llegar la Policía. En Niquinohomo unos mil manifestantes le quitaron la pañoleta rojinegra del FSLN al monumento de Sandino y le pusieron una pañoleta azul y blanca.

La multiplicación de focos de conflictos en León, Ocotal, Matagalpa, Masaya, Granada, Tipitapa, Estelí, Jinotepe, Diriamba etc, obligó a la Policía a reprimir directamente. Los grupos de choque no resolvían la situación. Empezaron los disparos de bombas lacrimógenas, balas de goma, y juntamente balas de plomo.

Los estudiantes de la Universidad Agraria y de Ingeniería fueron desarticulados después de un par de días. La Policía penetró en los sagrados locales (según la Ley de Autonomía de 1958) y capturó a decenas… pero en la Universidad Politécnica, UPOLI, ubicada entre barrios populares, la población levantó barricadas para proteger a centenares de estudiantes que se refugiaron en las aulas y que han mantenido este lugar como un bastión de lucha, hasta hoy. La brutalidad de la represión fue creciendo.

Otro fenómeno fue el de la dificultad del gobierno para masificar las contramarchas, porque parte de su fuerza no le está respaldando y rechazan la represión. Hay que resaltar que la gente, para defenderse, pasó de las movilizaciones a la construcción de barricadas a modo de impedir el paso de la Policía, así como modalidades de protesta como el derribo y quema de los emblemáticos “arboles de la vida” (inmensas estructuras metálicas) que ha hecho proliferar Rosario Murillo, esposa de Daniel y espuria Vicepresidenta.

Pero la mayor parte de los que protestan son, como es lógico en un país con una clase media muy pequeña, la gente del pueblo trabajador, artesanos, obreros, sector informal (que es el más grande en Nicaragua, 70%). Es interesante que el movimiento estudiantil, que había estado cooptado y controlado por el gobierno, se les salió de las manos y ya se han escuchado pronunciamientos conjuntos de estudiantes reclamando la real autonomía universitaria, suprimida de facto. Así que las fuerzas movilizadas provienen de todas las tendencias políticas. Hay sandinistas, liberales, conservadores, y la mayoría, como siempre, la sin partido.

Es de mucha importancia que las fuerzas de izquierda, de centro izquierda y gente progresista de todas partes entiendan que ni Ortega es Chávez ni Nicaragua es Venezuela. No debe hacerse una traslación mecánica del movimiento venezolano contra Maduro y lo que acontece hoy en Nicaragua.

Que no se engañe la izquierda mundial con que este gobierno es de izquierda. Ya de eso no queda nada. Por ejemplo, las otrora entrañables relaciones de dos revoluciones (Cuba y Nicaragua) son hoy para el gobierno de Ortega y Murillo relaciones formales entre Estados amigos, limitadas a la celebración de efemérides, saludos de cumpleaños y de bajo perfil protocolario.

La derecha económica y política, el capital en una sola palabra, es quien gobierna junto a Ortega. Es el modelo de Alianza Publico Privado que aplaude la derecha mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y las grandes corporaciones e inversionistas.

Actualmente el 96% del Producto Interno Bruto, PIB, de Nicaragua, proviene del sector privado. Este gobierno terminó de aniquilar lo que quedaba de propiedad social, en forma estatal y de cooperativas, y ha dejado al país sin riqueza pública.

La derecha y gobierno son la misma cosa. Banqueros y Ortega es la alianza que nos gobierna por más de una década. Los riales están del lado del gobierno y sus aliados. La gente de estas protestas se está moviendo con sus propios recursos, como ocurrió con el movimiento campesino, que durante 4 años ha sufragado sus marchas.

No hay grandes partidos de derecha liderando. El orteguismo pactó primero con los partidos de derecha tradicionales; luego se vieron reducidos porque esa fuerza asumió la representación de los intereses de los sectores adinerados. ¿Para qué partidos de derecha, si la derecha está en el poder, si banqueros y empresarios son los que legislan y cogobiernan en el país?

Los empresarios han sido y son los principales socios del gobierno de Ortega. Han gobernado junto a Ortega, lo defienden, cabildean por él frente a sectores del Congreso en los Estados Unidos. A ellos, los millonarios, no les preocupa que el gobierno se auto proclame de izquierda, socialista o sandinista, siempre y cuando les garantice estabilidad a sus mezquinos intereses.

¿Cuáles son las demandas centrales de la gente?

Ya no se trata nada más del INSS, la gente quiere que se destituyan a las principales cabezas de la Policía, que se restablezca el principio constitucional de libre movilización y el derecho a la protesta, que se reabran los medios que fueron cerrados, que se libere a más de un centenar de presos. También que se haga justicia con los muertos y con los mutilados. Por supuesto hay quienes piensan que siendo el mandato de Ortega producto de un fraude, hay que desconocerlo y que el problema va a continuar mientras no se convoquen a elecciones limpias.

El gobierno derogó el decreto inconstitucional de reforma del INSS y compareció con los dueños de las empresas de Zona Franca, anunciando la apertura de un diálogo. Pero me pregunto ¿cuál dialogo, si el interlocutor que propone es su socio y aliado el COSEP? Luego le pasa la papa caliente al Cardenal Brenes y la Conferencia Episcopal. Trata de esta forma de desconocer a los verdaderos actores de este formidable movimiento ciudadano.

¿Por qué justo esta reforma movilizó las protestas más grandes desde 2007?

La represión con jóvenes heridos, capturados y los muertos provocó tal indignación que se perdió el miedo y rápidamente se redescubrió el poder de los sectores populares movilizados. Como dijo Rosa Luxemburgo: “El que no se moviliza, no siente las cadenas”

El pueblo, en particular la juventud, pasó de una exigencia social a las demandas de la democracia y las libertades ciudadanas y políticas, como resultado de un acumulado de molestias que ya mencioné, y de la represión.

Algunos me preguntan ¿quién dirige? Dirige el anonimato del pueblo sublevado que tiene miles de rostros y figuras. Hoy -y ojala así siga- , no hay dirigentes de partidos ni caudillos. Solo pueblo movilizado. Y para ilustrarte debo contar lo que vivimos el día lunes 23.

Después de cuatro días de protesta el gobierno le “concedió” a los empresarios el derecho a hacer una movilización que no fuese reprimida. Fíjate que interesante. Entonces, los que hemos estado en comunicación apoyando esta protesta discutimos sobre si ir o no a una marcha convocada por el COSEP. Rápidamente la mayoría dijo: hay que ir, hay que convertir esta marcha en una marcha popular, no la marcha del COSEP.

Los jóvenes autoconvocados presionaron y consiguieron que la organización de las Cámaras retirara la invitación original para hacerla una marcha de todos. Aun así, el recorrido planeado por ellos sería por el sector central de Managua. Pero los jóvenes autoconvocados, de rostros anónimos, presionaron para que la marcha se dirigiera a la UPOLI, donde los estudiantes, muchos de ellos adolescentes, habían resistido valientemente ya seis noches. El lugar de la convocatoria era Metrocentro, a una distancia de siete kilómetros de la UPOLI. Se miraba como irrealizable llevar la marcha hasta lugar. Pero los muchachos lanzaron sus convocatorias por las redes sociales. ¡Todos hacia el UPOLI!

Y así fue: la mayoría de la gente llegó a Metrocentro a pie, en carros, buses, motos y siguió caminando sin detenerse en la Rotonda, buscando UPOLI, y se formó un río incontenible de gente de siete kilómetros de largo. Miles de gente caminando cada quien a su ritmo. No me atrevo a dar una cifra. Pero era una inmensa marcha, en la que la casi la totalidad eran personas de Managua. Nadie fue acarreado, no se pusieron buses gratis. Y además, simultáneamente, se realizaron marchas en León, Matagalpa, Ocotal, Masaya, Granada, Camoapa, Nueva Guinea, El Tule y otros municipios que no retengo. Todas multitudinarias.

Ningún gobernante cuerdo debería despreciar esta potente expresión de ciudadanía. La jefa de Policía debería ya haber renunciado (han muerto en manos de la policía 28 personas en cuatro días de protesta). Ortega debería estar meditando en su renuncia. Pero quiero decirlo con la mayor fuerza posible. No estamos ante gente que actúe con los sanos valores de la política. No hay racionalidad. El poder y la riqueza les han enloquecido. Ese es el gran drama y peligro. El verdadero peligro de la nación entera.

¿Cómo les afecta la represión (de la policía, paramilitares)? ¿Empezó un nuevo nivel de represión? ¿Piensan que el gobierno va a seguir?  

Sí, yo creo que va a seguir. Los niveles dependen del desenlace de esta jornada. Los muchachos de la UPOLI dicen que no saldrán mientras no haya garantía de sus vidas y de que no se tomarán represalias. Una vez agotada esta fase se abrirán nuevas. Yo creo que se pasará a la fase de organizar, como decía Rubén Darío, “los vigores dispersos”, pero esa organización no será partidista.

La gente no quiere a los partidos, no quiere más política partidista porque lo ve como engaño. Por eso creo que hay un potencial de construcción de movimiento ciudadano muy grande.

Algunos pensamos que hay que restituir la suscripción popular, para que la ciudadanía pueda representarse en los municipios, en las regiones y en el país bajo formas no partidistas.

La tendencia del gobierno será escalar la represión. Fuerte pero selectiva, encubierta. En el descenso vamos a experimentar la represión dirigida. Tenemos que ser capaces de construir la solidaridad contra los que sufran represión. Eso es lo mínimo que podemos esperar. Aunque la gente lo que quiere es organización para sacar del poder a la pareja presidencial.

¿Piensan que las movilizaciones abren una nueva oportunidad para cambios?

Claro que sí. Pero debemos estar claros que siempre los movimientos populares y más los espontáneos, si no logran organización y continuidad, tienden a ser disputados por las fuerzas políticas con propósitos electorales. Viendo los peligros para la vida, para la seguridad de tanta gente, las diferentes fuerzas que respalda este movimiento debemos deponer intereses mezquinos y trabajar más bien alrededor de puntos mínimos que unan a todos los nicaragüenses.

Tenemos que construir una agenda nuestra, sin injerencias extranjeras. La política nicaragüense ha sido mediada históricamente por la injerencia, en especial de los norteamericanos. Los “políticos” se disputaban el respaldo y la bendición de los gringos. Eso debe acabar porque solo males ha dejado a Nicaragua. Debemos ser capaces de diseñar nuestro propio país sin intervenciones. Pero no todos piensan así.

Por eso hay que dar la pelea junto a la gente y apostar a que los resultados no sean más de lo mismo: más capitalismo, más entreguismo y extractivismo que acaba con los recursos y depreda la naturaleza. Que Nicaragua no sea el reinado de los capitales extranjeros… que sea para los nicaragüenses. Que seamos capaces de construir una masa crítica que no se conforme solo con que se cambien las caras en el gobierno sino que se abran posibilidades de un modelo distinto de sociedad.

¿Podría haber cambios hacia la izquierda?

En Nicaragua la palabra izquierda esta desprestigiada desde que Ortega y sus serviles se autocalifican de izquierda, antiimperialistas y revolucionarios. Lastimosamente también el término sandinista. Por ello hay jóvenes que han quemado la bandera rojinegra. No porque no reconozcan a Sandino, o la lucha sandinista heroica de los años 60 y 70.

Para nosotros, que desde nuestra adolescencia estamos luchando bajo los principios, valores y programa del sandinismo de Carlos Fonseca, no deja de ser doloroso. Pero tenemos que entender que estos jóvenes identifican esa bandera con el gobierno que abominan. Ya habrá un tiempo de rescatar la integralidad de Sandino, de Carlos Fonseca, de hacer la lectura correcta de su ideario.

Hay muchos que entienden que, para el orteguismo, el sandinismo terminó siendo solo un nombre que ocupan para engañar a una parte del pueblo, una bandera electoral vaciada de contenido real de cambios. Tenemos que rescatar la bandera rojinegra. Es decir la auténtica, la de Sandino, pero no para ninguna otra fuerza partidista, sino para la nación entera, ya que Sandino es uno de los símbolos más importantes de nuestra identidad. Mientras tanto, miles de sandinistas, de distintas generaciones, algunos ya “viejucos” acompañamos desde distintas trincheras estas luchas que nos llenan de esperanza.

Se ha cumplido el sueño del padre Fernando Cardenal. “Yo sueño aquel día en que los jóvenes vuelvan a las calles a hacer historia”


Otros artículos

¿Estamos en vísperas de una nueva revolución?

¿Cómo un partido político y un gobierno nacidos de una revolución popular en 1979 han podido degenerar hasta este punto? ¿Y degenerar en tantos sentidos? Porque a pesar de que esta haya sido la peor represión de la historia posrevolucionaria nicaragüense, no ha sido la única. Campesinos y ecologistas vienen manifestándose desde 2014 contra los planes de Ortega de construir, con financiación china, un canal interoceánico a través de Nicaragua, y la policía ha intervenido a menudo de forma violenta contra estos manifestantes. El gobierno, aliado con la iglesia católica, también ha actuado contra el movimiento feminista que lucha por la abolición de las leyes del país contra el aborto.

Texto completo


Dies irae para Daniel Ortega y Rosario Murillo

La sangre de los que lucharon por un país libre: los que cayeron en la lucha contra Somoza y los que han caído en estos once años y sobre todo en esta semana valiente, ha vuelto a revivir en esta nueva generación de nicaragüenses dispuestos a recuperar el sueño de una Patria Libre. No en vano existieron hombres y mujeres generosos y ejemplares que quisieron iluminar la oscuridad. Sus fantasmas están con nosotros, su legado está con nosotros. Sandino vive.

Texto de Gioconda Belli


Patria libre, Nicaragua

Nueva dominación de Estados Unidos, pragmatismo y oportunismo empresarial, contradicciones internas, voces y tiempos diferentes. Tres lecturas abiertas y complejizadoras de un país en disputa y transición.  Textos de Andrés Cabanas, Paula Irene del Cid Vargas y Tomás Andino Mencia.

Texto completo


 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s