Chicoyogüito: 50 años de desalojo y despojo

El 28 de julio de 1968 los habitantes de la comunidad maya q’eqchi’ Chicoyogüito fuimos desalojados y despojados de nuestras tierras, para instalar la Zona Militar No. 21, donde se cometieron graves violaciones contra los derechos humanos durante el conflicto armado interno.

Cada año los sobrevivientes de la comunidad realizamos una caminata pacífica hacia la antigua Zona Militar, hoy sede de CREOMPAZ, Comando Regional de Entrenamiento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz.

La caminata tiene como objetivo denunciar el desalojo y despojo que sufrimos, exigir justicia, el retorno a nuestro territorio y una reparación digna.

Este año, decidimos venir a la capital para continuar posicionando nuestra lucha por la verdad, la memoria y la justicia.

Comunidad Maya Q´eqchi´ Chicoyoguito, 28 de julio de 2018.

Nuestra historia

En la época precolombina se constituyeron los territorios comunitarios mayas q´eqchi´ Chipoc, Petet Chixic, Chicoyou y Chicoyogüito. En el periodo de la invasión y colonización, las poblaciones fueron sometidas al régimen español y se creó la Diócesis de La Verapaz, con el fin de cristianizar los territorios comunitarios.

Durante la Reforma liberal y la colonización alemana, los territorios comunitarios fueron convertidos en fincas cafetaleras alemanas. Este es el primer despojo que se comete: el Estado de Guatemala no reconoce la posesión histórica de la tierra de la comunidad de Chicoyogüito y entrega las tierras declaradas baldías a favor de Francisco Matthies, creando la finca 2143, en 1903. En 1923 Matthies vende parte de los terrenos a Jacobo y Alfredo Kriss, creándose la finca 6095, denominada Chicoyogüito.

En la época reciente (1944), las fincas alemanas fueron expropiadas y nacionalizadas y se dio la titulación de los territorios comunitarios de Chicoyogüito y Chicoyou a favor de la Nación. En 1968, en el inicio del conflicto armado interno, las familias de la comunidad  fuimos expulsadas por el Ejército de Guatemala, ya que nuestro territorio se consideraba estratégico para iniciar la política contrainsurgente y establecer en el lugar la Zona Militar 21, ZM 21. Esta Zona operó entre sus planes militares:

  • el desplazamiento forzado,
  • la reubicación de comunidades (comunidades modelo),
  • masacres contra comunidades enteras,
  • reclutamiento de jóvenes indígenas.

Cuando se estableció la ZM 21, las familias de Chicoyogüito fuimos dispersadas. El Estado no nos otorgó tierras, tampoco restituyó las viviendas ni reparó los daños causados. Familias de Chicoyou, Chipoc y Petet Chixic vivieron como mozos colonos de las fincas bajo control del Ejército.

Entre 1984 y 1986, el Ministerio de la Defensa creó la Colonia 30 de junio, y otorgó lotes a especialistas de la ZM 21. Con la firma de los Acuerdos de Paz, se estableció que el Estado debe reparar integralmente los daños causados a las víctimas del conflicto armado. Sin embargo, en 1996 el Ministerio de la Defensa registró a su favor las tierras de Chicoyou  y Chicoyogüito, con el No. de Finca 2143, folio 140, libro 9 de Alta Verapaz, y en 1999 el Instituto Nacional de Transformación Agraria, INTA, desmembró tierras de la finca Chicoyou, administradas por el Ejército, y las otorgó a militares en retiro.

Entre 1999 y 2010, las comunidades de Chicoyou, Petet y Chipoc iniciaron trámites para titular las tierras donde viven, mientras que entre 2002 y 2008 la fábrica de municiones del Ejército les otorgó lotes a especialistas y oficiales en retiro voluntario.

La ZM 21 se convirtió, durante el conflicto armado interno, en el centro de la coordinación e inteligencia militar, además de ser un centro clandestino de detenciones ilegales, tortura, ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada y violaciones sexuales, en el periodo 1978 a 1990.

En 2005 esta zona militar se convirtió en CREOMPAZ, con la misión de la “preparación, adiestramiento y entrenamiento del personal militar, civil o policial, nacional o extranjero que participa en Operaciones de Mantenimiento de Paz, para el desempeño óptimo de los requerimientos exigidos por la Organización de las Naciones Unidas”.

En 2012, durante el proceso penal por la masacre de Plan de Sánchez, testigas y testigos declararon acerca de la existencia de fosas comunes en la antigua ZM 21. La sentencia en el caso Plan de Sánchez ordenó la investigación de esas fosas clandestinas. Resultado de esto es la exhumación en terrenos de la ZM 21 de 568 osamentas de niñas, niños, hombres y ancianos encontrados en fosas clandestinas, lo que se conoce como caso CREOMPAZ.

En 2016, la Asociación de Vecinos de  Chicoyogüito nos constituimos como querellantes en caso Creompaz, proceso que hasta la fecha continúa estancado.

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Voces de lucha

La instalación de la ZM 21 significó para los pueblos q´eqchi’, achi y poqomchi´ la tierra arrasada, el desarraigo, el secuestro, la tortura, la desaparición forzada y la muerte de miles de hermanos que soñaban con un país diferente, por lo que fueron considerados por el Estado como enemigo interno.

De igual forma, el Ejército de Guatemala, no conforme con el despojo y desarraigo de nuestras tierras ancestrales, sometió a decenas de hermanos a trabajos forzados, convirtiéndolos durante la guerra en mozos colonos militarizados. Fueron más de 35 años de sometimiento, de servidumbre militar, porque fuimos obligados a trabajar sin remuneración en la construcción, mantenimiento y limpieza de las instalaciones militares.

Hoy, 50 años después del despojo militar, la población desarraigada originaria de Chicoyogüito vivimos en condiciones de pobreza extrema, causada por el despojo militar de nuestras tierras. Por ello demandamos al Estado de Guatemala cumplir con lo establecido en los Acuerdos de Paz, especialmente el Acuerdo sobre Reasentamiento de Población Desarraigada, a fin de restituir las tierras que original y ancestralmente habitábamos, las cuales hoy en día continúan en manos del Ejército guatemalteco, y son propiedad de la Nación guatemalteca, adscritas al Ministerio de la Defensa.

Demandamos al Poder judicial guatemalteco continuar con el caso denominado CREOMPAZ y establecer la culpabilidad de la cúpula militar de los años 1970 a 1982, por la desaparición forzada, tortura y asesinato de 568 niños, niñas, hombres, mujeres y ancianos.


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