Ixquisis reclama por los daños causados por dos represas

El Banco Interamericano de Desarrollo debe retirar su inversión en proyectos hidroeléctricos en Ixquisis, debido a que incumplió sus propias políticas operativas al financiar las hidroeléctricas, cuya planeación y construcción ha resultado en daños sociales y ambientales.

AIDA, Agencia Interamericana para la Defensa del Medio Ambiente

Comunidades afectadas por las represas Pojom II y San Andrés en la microrregión de Ixquisis —representadas por la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), la Plataforma Internacional contra la Impunidad y el Gobierno Ancestral Plurinacional Q’anjob’al, Popti, Chuj y Akateko— presentaron una queja ante el Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En ella solicitan que se recomiende al BID retirar su inversión debido a que incumplió sus propias políticas operativas al financiar las hidroeléctricas, cuya planeación y construcción ha resultado en daños sociales y ambientales.

“Los daños causados por la implementación de ambos proyectos son el resultado del incumplimiento de las políticas operativas del BID, en particular de su política ambiental y de sostenibilidad, la de pueblos indígenas, la de género y la de divulgación de información”, explicó Liliana Ávila, abogada de AIDA.

En la queja se detalla que las represas fueron autorizadas sin que las comunidades fueran adecuadamente consultadas y que éstas no han recibido información suficiente sobre los riesgos de los proyectos. Además, ante su resistencia pacífica a los mismos, las personas afectadas han sufrido ataques, amenazas, hostigamiento e incluso se denunció el asesinato aún no esclarecido de una de ellas en 2017.

De otro lado, la construcción de las represas ha causado daños ambientales como la escasez de agua y la contaminación de ríos, afectando la pesca, la agricultura y los modos de vida tradicionales de las comunidades de Ixquisis, departamento de Huehuetenango, mayormente indígenas mayas y donde sobresalen las etnias Chuj, Q’anjob’al y Akateko.

“Esos daños son sufridos de manera diferenciada por las mujeres, aspecto destacado en la queja, pues son ellas las que administran el uso del agua en sus hogares”, dijo Anabella Sibrián, de la Plataforma Internacional contra la Impunidad. “Las mujeres de Ixquisis enfrentan la estigmatización y viven con miedo a represalias hacia ellas o sus familias por su oposición a las represas”.

La hidroeléctrica Pojom II es promovida por la empresa Generadora San Mateo S.A., mientras que San Andrés está a cargo de Generadora San Andrés S.A.

Ambas empresas son subsidiarias de Promoción y Desarrollos Hídricos S.A., una compañía nacional. En 2013, el BID Invest, brazo privado del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo, aprobó un préstamo de hasta 9 millones de dólares para la construcción de Pojom II y de hasta de 6 millones para el proyecto San Andrés.

“Esperamos que el mecanismo de rendición de cuentas del BID concluya que el banco incumplió sus políticas y recomiende, por tanto, que el BID Invest retire la inversión de los proyectos”, enfatizó Ávila.

La lucha de las comunidades de Ixquisis por el agua y el territorio fue recientemente galardonada por la organización internacional Front Line Defenders con el Premio para Defensores/as de Derechos Humanos en Riesgo 2018.


Otros recursos

Microregión de Ixquisis, un escenario de violación de derechos

Ha pasado un año desde que Sebastián Alonso Juan, originario de Yulchen Frontera, San Mateo Ixtatán fue asesinado, tras haber participado una manifestación pacifica en la microregión de Ixquisis, norte de Huehuetenango.

El 17 de enero del 2017 don Sebastián, en conjunto con su comunidad, expresaba su desacuerdo con la construcción de las represas hidroeléctricas Pojom I, Pojom II y San Andrés, proyecto ejecutado por la empresa Energía y Renovación S.A., anteriormente llamada Promoción y Desarollos Hídricos S.A. 

Acompañamiento Internacional en Guatemala, ACOGUATE.


Irregularidades e impunidad ambiental en los tres proyectos hidroeléctricos en San Mateo Ixtatán, Huehuetenango

El caso de la construcción de los proyectos hidroeléctricos Pojom I, Pojom II y San Andrés que se imponen en el municipio de San Mateo Ixtatán, en el norte de Huehuetenango, es un asunto que permite conocer las diferentes caras de la impunidad ambiental, y cómo la actuación de las autoridades del Gobierno Municipal y Nacional promueve que las empresas propietarias de estos proyectos en fomentar diferencias comunitarias y crear conflictividad social.

Asociación El Observador.


 

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