Sabiduría de nueva época. La juventud cubana emancipadora

La juventud cubana es relevo de varias generaciones de cubanas y cubanos que construyeron proyectos de vidas emancipatorios y se comprometieron con una noción de justicia y dignidad humana y una integración de valores éticos, estéticos, jurídicos, históricos, culturales, económicos y políticos, capaces de enfrentar el modelo civilizatorio capitalista impuesto a la humanidad. La juventud actual es continuadora de esa herencia pero tiene que buscar por si misma las razones para resistir y luchar. Por Gina Alfonso, Instituto Cubano de Filosofía.

Me escucho pensando en los desafíos del tiempo que vivimos y la rebeldía que se necesita para enfrentarlos. Los cambios valorativos que las transformaciones actuales de la sociedad cubana provocan impactan sobre la juventud de forma abrupta, de un día para otro los jóvenes se insertan en nuevas prácticas y relaciones sociales que obligan a modificar no solo su accionar cotidiano sino sus valores y referentes ideológicos.

Estas transformaciones valorativas, en medio de profundas contradicciones, tensiones e incomprensiones, se asumen muchas veces como procesos de “crisis de valores” con marcado carácter peyorativo. Sin embargo, los nuevos significados que emergen de esas nuevas prácticas son, también, expresión de las transformaciones necesarias para hacer más socialista el modelo económico y social cubano.

La práctica social cubana en el contexto actual potencia una diversidad de valores y posicionamientos ideológicos en los jóvenes a partir de las respuestas que emanan al preguntarse: cómo organizar y proyectar desde lo cotidiano los sentidos de vida individuales y colectivos, cómo articular la diversidad juvenil, respetando las múltiples identidades que la constituyen, cómo no dejar de ser sujeto activo y transformador, cómo articular las necesidades, intereses, deseos, saberes y valores de la juventud a un proyecto socialista emancipatorio cubano.

Los referentes valorativos del proyecto socialista cubano se debaten con fuerza por los jóvenes, en espacios formales e informales, ya sean promovidos por la Dirección Política del país o surgidos de manera espontánea por necesidades e intereses generacionales vinculados a: la búsqueda de una convivencia familiar y comunitaria armónica, la posibilidad de estudiar y aprender lo que les gusta, la experiencia de compartir espacios propios para el disfrute pleno, la oportunidad de comunicarse con un lenguaje propio y ampliar la autonomía y el protagonismo social juvenil, la construcción de un mundo juvenil desde los propios jóvenes.

Estos debates están ampliando la capacidad crítica de la juventud cubana que necesita superar el trauma del paternalismo promotor de la inercia y la incapacidad creadora. Los conflictos entre las actitudes de dependencia y ociosidad por parte de los jóvenes y el autoritarismo de las instituciones y organizaciones sociales, incluso las juveniles, indica un cambio más allá de los individuos y las instituciones mismas. No se trata solo de “perfeccionar mecanismos” o inventar mecanismos nuevos, ni de implementar procesos participativos para los jóvenes, dispuestos desde arriba. Se trata de algo más profundo, más integral, radicalmente articulado a una construcción de la totalidad social, vista como proceso de autotransformación por parte de cada uno de los sujetos protagonistas.

Autotransformarse es desaprender vicios acumulados y aprender sin prejuicios desde lo cotidiano, lo cual lleva un gigantesco esfuerzo de invención, desafiando los dogmas y las modernizaciones foráneos.

Este proceso de autotransformación, comienza en la persona, con la autoconciencia de su identidad, en medio de las reales diferencias y contradicciones que conforman la diversidad social, y se consolida en tanto la persona se convierte en sujeto crítico y creador, con responsabilidad social. La socialización, el acompañamiento, la organización, coordinación y articulación de los aportes individuales y colectivos en el proyecto de sociedad a construir es misión de las instituciones y organizaciones sociales que tienen, también, que autotransformarse en su accionar cotidiano. Autotransformarse es desaprender vicios acumulados y aprender sin prejuicios desde lo cotidiano, lo cual lleva un gigantesco esfuerzo de invención, desafiando los dogmas y las modernizaciones foráneos.

La creación de una subjetividad juvenil, con libertad de acción en espacios y tiempos propios, implica, también, dar cuenta de las fuerzas propias para involucrarse colectivamente. La construcción de la subjetividad en los jóvenes es un proceso complejo, sistemático y profundo, lleno de rebeldía, atrevimientos e irreverencias, lo que supone un cuestionamiento perenne a lo establecido en la sociedad. Si apostamos por una subjetividad abierta al diálogo creativo y el protagonismo social crítico, la juventud deja de ser una multitud que grita en las plazas y se convierte en sujeto histórico de las transformaciones que rehacen el país posible.

Una rápida mirada a las noticias del día, aún bajo la manipulación mediática, constata la pluralidad de prácticas de autorreconocimientos y luchas de resistencia cotidiana de clases y grupos, etnias, comunidades, pueblos y naciones, con nuevo protagonismo juvenil, las cuales se vuelven referentes valorativos de cambios sociales. La juventud rebelde está enfrentando la hegemonía del poder absoluto del capital y las ideologías conservadoras. Está desafiando las relaciones de dominaciones (económicas, socioculturales, políticas, ecológicas e ideológicas) y construyendo nuevas redes sociales que portan valores identitarios de subjetividades en lucha contra el capitalismo transnacional globalizado.

La subversión del sentido común que naturaliza la imposibilidad trágica de cambiar el mundo comienza por no querer vivir con la opresión. Sentir las opresiones como atentados a la dignidad humana es el despertar de la indignación y la rabia que levanta la resistencia y la rebelión. Indignación que en lo inmediato es solo desobedecer al poder establecido, pero que se vuelve formas colectivas de actuar en resistencias y luchas anticapitalistas.

“Indignados”, se les dijo a los jóvenes europeos cuando comenzaron a tomar los espacios públicos oponiéndose al desempleo, el tráfico sexual y de personas indocumentadas, la inseguridad social, las migraciones forzosas, la mentira hecha verdad por los mass medios, la soledad y el consumismo, pero, el entramado global del capital globaliza, además, la indignación y las luchas. La indignación se multiplica en los jóvenes que salen de la indiferencia y comienzan a tejer las redes de un nuevo entramado civilizatorio. Se amplían las organizaciones, movimientos y redes juveniles con intereses, demandas, aspiraciones y metas diversas que se vuelven comunes.

La integración y articulación de estos movimientos y redes juveniles con autonomía e identidad en los espacios locales, nacionales, regionales y globales es un gran desafío ético y político: ¿Qué hacer para que estas acciones e ideas de rebeldía no sean absorbidas y manipuladas por los poderes capitalistas o desaparezcan en sucesivos intentos de organizarlas o institucionalizarlas desde la izquierda?

Hay que construir hegemonía anticapitalista y socialista. El capitalismo intenta recuperar y asegurar el ideal de “orden perfecto” en un mundo ferozmente dividido por la competencia del capital e inseguro para la vida humana. En este proceso de justificación del “orden” se construyen nuevos discursos y relatos que acreditan, desde la ciencia o desde la ideología, la veracidad y legitimidad del sistema del capital ocultando sus prácticas reales (fetichismo, homogeneización, fragmentación), lo cual permite el ocultamiento, sistemático y reproductivo, de sus valores. Sobre la lógica ideológica de un mundo sin valores, sin ideales, sin intereses comunes, sin utopía, se construye un sentido de incertidumbre, que es en sí misma la certeza de que no hay alternativas posibles.

Hemos transmitido a nuestra juventud conductas y valores de dominación (patriarcales, racistas, homofóbicos, depredadores de la naturaleza, androcéntricos) que de manera consciente e inconsciente reproducimos en ideas, sentimientos y acciones cotidianas. Cuestionar y transformar estos valores nos depende de acciones individuales, sino de prácticas colectivas deseable y posible, poniendo a diálogo y cuestionamientos las prácticas que estamos viviendo.

Las transformaciones que vendrán no son sencillas formulaciones de significados e ideas, sino complejos procesos de construcción permanente en todas las esferas de la vida de las personas y requiere de acumulaciones paulatinas de orden material y espiritual.

Las transformaciones que vendrán no son sencillas formulaciones de significados e ideas, sino complejos procesos de construcción permanente en todas las esferas de la vida de las personas y requiere de acumulaciones paulatinas de orden material y espiritual.

La juventud cubana es relevo de varias generaciones de cubanas y cubanos que construyeron proyectos de vidas emancipatorios y se comprometieron con una noción de justicia y dignidad humana y una integración de valores éticos, estéticos, jurídicos, históricos, culturales, económicos y políticos, capaces de enfrentar el modelo civilizatorio capitalista impuesto a la humanidad. La juventud actual es continuadora de esa herencia pero tienen que buscar por si misma las razones para resistir y luchar.

Instituto de Filosofía. Cuba.

El Instituto Cubano de Filosofía está dedicado a promover investigaciones sobre el pensamiento filosófico cubano y de la región latinoamericana. La obra de los pensadores cubanos constituye una reflexión sobre cuestiones de interés universal vista desde la perspectiva cubana que se inició en la época colonial y se potencia en nuestros días. Esta no se reduce a una filosofía académica, sino se mantienen cerca de la realidad de cada momento. Teniendo presente el pasado, y sin pretender quedarnos en él, aquí está el Instituto de la Filosofía y el pensamiento cubano del siglo XXI, un instituto académico y de compromisos con la emancipación humana y la transformación revolucionaria.

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