La necesidad del campo común

El campo común está predeterminado por una apuesta explícita de participación y de construcción. En este sentido, requiere de decisión y apuesta política, que permitan su simple existencia, su consolidación o su crecimiento. Por ello son tan dañinas esas visiones (generalizadas) que hacen énfasis en lo que nos divide y no en lo que nos une; son disgregadoras y por tanto antítesis del campo común las críticas despiadadas y más o menos explícitas a los que no piensan exactamente igual que nosotrxs y sobre todo no integran nuestra organización; y anula la posibilidad de lo común la búsqueda constante de un espacio mayoritario o hegemónico, por encima de los demás. Andrés Cabanas.