Covid 19 y la interrelación entre especies

Entendemos la historia de la naturaleza como si nosotros fuéramos receptores pasivos de unas entidades invasivas (sean organismos, microbios o animales), y ese pensamiento binario es el que hay que empezar a cambiar. Infravaloramos a los microbios y cómo han dado forma a todo lo que existe en el planeta. Sonia Shah.

Bolivia: del estado de excepción al estado de rebelión

No se trata de una elección más, tampoco de un cambio gubernamental, sino de originar un nuevo y definitivo “proceso constituyente” que, ahora sí, se proponga el desmontaje sistemático del carácter señorial, oligárquico, liberal y estructuralmente colonial del Estado boliviano. Y eso es precisamente lo que la dictadura pretende reponer, mediante el ejército y la policía y su bloque fascista urbano. Añoran la república, donde eran patrones de un Estado convertido en su finca privada. Entonces, “recuperar la democracia” es tarea urgente e ineludible desde que fue asaltada de modo fascista, en el golpe de Estado. Las dirigencias deben saber ponerse a la altura histórica que el pueblo ha alcanzado. Es el tiempo de los pueblos. Rafael S. Bautista.

Mercados sociales: la unión hace la fuerza

Los mercados sociales surgen para fomentar una economía más justa con implicación activa de la población a través del consumo responsable. Son parte de una brecha en el sistema que traza un camino posible hacia formas de organización postcapitalistas, de la mano con movimientos ecologistas, feministas, pacifistas, que cuestionan el modelo aportando prácticas diferentes. Brenda Chávez, El Salto Diario.

¿Puede el Estado ser lo común?

¿Puede el Estado, que no es lo común sino la expresión de una clase social, tener alguna utilidad para proteger lo común? La comunidad, verdadera expresión de lo común, es la organización humana más adecuada para proteger los bienes comunes. No es casual que allí donde esos bienes han sido preservados es donde predominan los modos comunitarios en sus más diversas formas. Raúl Zibechi, 2013.

Más allá del desarrollo

Salir de la sociedad del crecimiento, es crucial. No se trata solo de reducir físicamente el metabolismo económico. La búsqueda permanente de ganancias obtenidas explotando a seres humanos y Naturaleza debe cesar y, sobre todo, urge imaginar opciones de vida fuera de los límites utilitaristas y antropocentristas de la Modernidad. Eso implica, entre otras cosas, desmitificar a los fetiches del “desarrollo” y del “progreso”, con el fin de superar el laberinto capitalista.
Tres textos de Alberto Acosta