Que JOH no piense que soy pendejo

Anima la disponibilidad de los/as jóvenes organizándose para ayudar, acarrear víveres a pesar de los obstáculos gubernamentales, la voluntad de los hermano/as hondureños/as en el extranjero recogiendo ropa y dinero para apoyar desde la distancia, buscando alternativas para evitar el control de los recursos que desean acaparar para su beneficio político las autoridades corruptas. Jesús Leonel Garza Chinchilla.

Solidaridad popular y estado ausente

Mucho antes que el Estado, que no existe como actor de justicia, llega la solidaridad popular a las comunidades. Son centenares las iniciativas organizadas o surgidas desde personas individuales que ofrecen alimentos, alojamiento, ropa, medicinas, para comunidades afectadas por desbordes de ríos y deslaves durante el paso de la tormenta ETA. Andrés Cabanas.

Estado autoritario vs. nueva organización social

Cuando el Estado actúa al margen y en contra de la población, la solidaridad marca el camino. Y la organización comunitaria y territorial para garantizar nuevas formas de relación y un nuevo sistema en el que los derechos de las personas no estén limitados por el gobierno de/para unos pocos. Andrés Cabanas.

Honduras: ¿convertiremos la pandemia en una oportunidad para rehacernos?

Para alzar el vuelo sobre tanto dolor acumulado, tan valiosa, importante y necesaria será la lucha contra la corrupción, la impunidad, las desigualdades y contra los proyectos extractivos, como valiosas, importantes y necesarias serán las luchas sicológicas y espirituales de acompañamiento a las mujeres, a los jóvenes, a la niñez, a la población anciana. Para despegar y volar a la altura que necesitamos serán imprescindibles esas dos alas. Ismael Moreno, ERIC, Honduras.

Pueblos en movimiento (en tiempos de colapso)

El objetivo de este trabajo no es más que mostrar que las fuerzas capaces de hacer lo necesario para afrontar el colapso sistémico, del cual la pandemia es la punta de iceberg, ya existen porque se han ido formando mientras se va desple-gando el desastre. No tengo dudas que son aún insuficientes, que les falta reco-rrer un buen trecho para estar en condiciones de sobrevivir a la tormenta que se nos viene. Pero existen. Son luces que alumbran nuestros andares y son, aunque no les guste a los estadocentristas, la luz al final del túnel. Raúl Zibechi, introducción del libro Pueblos en movimiento, tiempos de colapso, julio de 2020.