La catástrofe es no hacer nada

De no afrontar una profunda y rápida transformación de los metabolismos económicos, enfrentaremos una gravísima desestabilización global de los ecosistemas y ciclos naturales con desastrosas consecuencias sobre los territorios y la vida. Por eso tenemos que reorientar toda nuestra vida y acción política hacia la prioridad de conservar la vida. Eso es lo que toca ahora. Esa la tarea política más importante, heroica y hermosa que tenemos por delante. Yayo Herrero, 4 de abril de 2018