La insurrección de la conciencia

Una izquierda tradicional, congelada en el tiempo y aferrada a interpretar con esquemas simples y ya obsoletos casi todo lo que ocurre en el mundo, una izquierda solidaria que tal vez menosprecia las capacidades del pueblo de este insignificante y pequeño país, no termina de creer que la “desestabilización de la revolución” sucedida este abril no haya sido resultado de una conspiración del imperio. El aspecto para el que los teóricos de la conspiración no tienen respuesta es el de la crisis por la que atraviesa hoy el sandinismo histórico, la diferenciación cada vez más clara entre cada vez más gente entre sandinismo y orteguismo. Revista Envío, mayo de 2018.

Ortega perdió al pueblo y el pueblo perdió el miedo

Aunque no se articula de esta manera, el verdadero sandinismo está en las calles, porque el sandinismo de Ortega no existe. La figura de Sandino resulta subversiva para el orteguismo. El orteguismo no tiene nada que ver con Sandino ni con los fundadores del Frente Sandinista. Termina la época del Frente Sandinista, pero no de Sandino. Entrevista a Alejandro Bendaña, por Alejandro Ferrari, Brecha.

La Nicaragua sublevada

La entrega de la soberanía del país, el pacto FLSN-empresarios, la represión sobre todo a las organizaciones de mujeres y feministas, el secretismo y autoritarismo, la manipulación del legado político y simbólico de la revolución sandinista, la corrupción son, para la excomandante guerrillera y exdirigente sandinista Mónica Baltodano, algunas de las razones que explican el reciente estallido social. Una visión estructural sobre las debilidades internas, para intentar orientar ese descontento y recuperar el sentido ético y político de la lucha sandinista.  

Honduras: la resurreción popular

La lucha por la liberación del país continúa organizándose de muchas maneras, el caldo de cultivo es el descontento general ante la grave crisis económica, social y política que no encuentra alivios y no acepta remedios parciales. Organización política Los Necios, 2 de abril de 2018

Corrupción, impunidad y violencia en Honduras

A dos meses del segundo mandato de Juan Orlando Hernández, el escenario de gobierno muestra la pretensión de la ofensiva conservadora continental: reducir al máximo los espacios democráticos para impedir la exigencia de derechos sociales y políticos. El panorama es de conflicto social, y de imposición institucional para mantener el continuismo del modelo neoliberal y del papel de Honduras como aliado de los Estados Unidos en Centroamérica. Las movilizaciones sociales seguirán estando presentes, aunque la oposición liderada por Nasralla y el Partido Libre no encuentren la llave para conducirla. Javier Calderón Castillo, 26 de marzo de 2018.

Las nuevas dictaduras latinoamericanas

Se trata de un combate con final abierto entre fuerzas sociales que buscan sobrevivir y que al hacerlo pueden llegar a engendrar vastos movimientos de regeneración nacional, radicalmente antisistémicos y élites degradadas e inestables, dependientes del amo imperial (que se reserva el derecho a la intervención directa, si las circunstancias lo requieren y permiten), animadas por un nihilismo portador de pulsiones tanáticas.