Resistir, luchar, movilizarnos por la vida

No hay cambio más urgente e importante que la lucha antipatriarcal. Necesitamos reconocer que se mantienen en nuestras organizaciones, en nuestros espacios, en nuestras familias, las estructuras y formas de comportamiento propias de la tradición patriarcal. Y debemos estar conscientes de que pocas cosas hay más difíciles que disolverla, empezando por suprimir toda jerarquía. No es mero asunto de equidad de género, aunque esto sea importante. Implica eliminar las innumerables formas de violencia dentro de las que nos hemos acostumbrado a vivir. Y reconocer que en la lucha actual, que devuelve al centro el cuidado de la vida, las mujeres tienen y tendrán cada vez más un papel central. Gustavo Esteva.

Que se escuchen todas las voces

Que las llamas no apaguen los días de plazas, las actorías y formas de protesta diversa. Fiesta multicolor para la plurinacionalidad. Buen vivir en comunidad. Ya no más pactos de elites ni gobiernos de unos pocos, para unos pocos. Pactos de todas y todos, para el gobierno de los pueblos. Andrés Cabanas.

La caravana: quiénes la empujan, qué factores internos la provocan, cómo situarnos

La población migrante tiene algo que decirnos, tiene en sí misma una palabra, buscar en todo a actores extraños a ella, es importante, pero el actor más importante es el pueblo que emigra, que se desarraiga. No escucharlo por buscar fuerzas que lo empujan, es caer en lo mismo que hace Trump y Juan Orlando Hernández. El pueblo migrante tiene una palabra que decir, su sufrimiento y exclusión le otorga el derecho a ser sagrado, y nos toca respetarlo y escucharlo. Ismael Moreno, Honduras.