¿Qué democracia tenemos y qué democracia queremos?

El desafío, en este momento histórico, es construir las capacidades democratizadoras, la posibilidad de crear la utopía desde los espacios concretos y cotidianos en que nos toca vivir. Por eso es indispensable comprometernos en la transformación de las condiciones de individualismo, mercantilización de la vida, consumismo, violencia y dominación patriarcal que se expresan en el sistema capitalista actualmente hegemónico que oprime a las mayorías del mundo.
Oscar Jara, 22/06/2018.

El bloque en el poder en Guatemala y la disputa de las elites por la hegemonía del Estado

Una fachada democrática e institucional del Estado de Derecho y la ley busca neutralizar la protesta social, desviar la atención hacia la lógica de que la corrupción es el principal problema del país y consolidar el control absoluto del Estado por parte de las elites y las fracciones que integran el Bloque en el Poder. Equipo El Observador, marzo 2018

Tribunales de Mujeres por la madre tierra, el agua y la vida

El empobrecimiento, la falta de empleo y de garantía de derechos laborales mínimos, la recarga de trabajo y las diversas formas de violencia contra las mujeres, el robo de los ríos que provoca escasez de agua en las ciudades, la imposición de proyectos mineros, de monocultivos e hidroeléctricas que deforestan, contaminan la tierra, las aguas y a los seres vivos que les rodean, todo ello nos hace decir ¡BASTA YA! ¡ESTE SISTEMA MATA A LAS MUJERES!

Las mujeres en Guatemala vemos con indignación la debilidad de los tribunales del Estado en la impartición de la justicia. Por eso queremos emitir sentencias desde lo que nosotras vivimos todos los días.

La coyuntura oculta el despojo criminal contra los pueblos

Lo que se viene es un empuje del neoliberalismo fascista. Neoliberalismo porque se va a someter aún más a las municipalidades y al Estado en su conjunto para empujar el mercado oligopólico en los territorios. Fascismo porque ese mercado solo busca controlar más a la población, desgastar más los bienes naturales, someter más a la gente, explotarla más, dominarla más, despojando y dañando criminalmente la vida de las personas, y peor aún de las mujeres y la juventud. Consejo del Pueblo Maya, febrero de 2018

Revolución y democracia

Las sociedades capitalistas, colonialistas y patriarcales en las que vivimos redujeron la democracia al espacio-tiempo de la ciudadanía, el espacio que designamos como político, cuanto todos los otros son igualmente políticos. Por eso la democracia liberal es una isla democrática en un archipiélago de despotismos. Boaventura de Sousa Santos.

Crisis política y pacto de los pueblos

No todas las movilizaciones son antisistema ni tienen idénticas motivaciones, por lo que es imprescindible el encuentro o la articulación de esta rica diversidad. En mi opinión, esta articulación no debe hacerse sobre un programa de mínimos, sino a partir del diálogo y la búsqueda de un común denominador que enfrente problemas estructurales, al tiempo que incida en la situación inmediata. De lo contrario, se corre el riesgo de abrir un proceso movilizador que se cierre en falso con la refuncionalización de este modelo.
Los tiempos políticos inmediatos se complementan con los tiempos políticos de la ruptura y la transformación.
Andrés Cabanas, 8 de septiembre de 2017.