Frei Betto: ¿dónde nos equivocamos como izquierda?

Debemos hacer una autocrítica en el sentido de por qué la gente más pobre ya no nos apoya tanto. ¿En dónde nos hemos equivocado? ¿Será que nos faltó hacer alfabetización política? ¿Será que dejamos que la economía dependiera demasiado de las importaciones de commodities?¿No creamos suficiente mercado interno? ¿Será que hemos trabajado demasiado en la dimensión cultural y artística? Todas esas son cuestiones que tenemos que valorar ahora. Entrevista a Frei Betto.

El país de las maravillas y la izquierda necesitada de autocrítica

Renovar miradas, ampliar horizontes, cuestionarlo todo. Repensar sobre todo la historia y el futuro de lo que hasta hoy consideramos izquierda y propuestas transformadoras radicales, que serán diversas, plurales, horizontales, sin imposiciones autoritarias ni exclusiones, populares y jóvenes, o no serán. Con más realidad que discurso y consigna. Con el horizonte pleno de la defensa de la vida y la lucha por la vida.  Andrés Cabanas.

La derrota estratégica del orteguismo

Se ganó la batalla “ideológica” aun cuando, por razones de Estado e interés propio, algunos gobiernos de izquierda apoyan a Ortega, aunque de manera cada vez menos explícita. Las otras izquierdas y referentes individuales claves de la izquierda lo abandonan—desde Pepe Mujica hasta el Subcomandante Marcos– porque la autocracia y la política del terror es indefendible. Alejandro Bendaña.

Nicaragua y la izquierda muerta

Seguir apoyando al régimen orteguista, es hacer una política profundamente conservadora, anquilosada por el miedo a deshacerse del dogma conocido que nos lo explica todo: el bien, aquí; el mal, en el imperialismo gringo que todolopuede. Una izquierda viva y valiente, una izquierda no testosterónica, es la que se hace responsable de apoyar a la resistencia para que de ella pueda construirse verdadero poder popular. La que mira a Nicaragua para aprender cómo recoger aquí el malestar social sin pretender hacerlo desde un sujeto revolucionario unívoco, homogéneamente oprimido por la mano del capital o del imperio. Amaia Pérez Orozco.