Patología del odio

Las diferencias y divergencias no se debaten en los foros apropiados. La despolitización de la sociedad hace que la discordancia se manifieste como “vendetta” individual. No se contradice al adversario: se trata de aniquilarlo. No se procura argumentar en contra, sino aplastar. Los grandes relatos ceden su lugar a las pequeñas algarabías. La emoción sobrepasa a la razón. Se abdica de la argumentación para adoptar la ridiculización. Frei Betto, 12 de mayo de 2018.