Consumir es un acto político

Los mercados han sido los centros sociales y comerciales de los pueblos mesoamericanos. En los mercados no solamente intercambiamos productos, también intercambiamos historias. Cuando compramos en un mercado aportamos a la economía de las familias que conforman este espacio y sus formas de producción. Cuándo compramos en un mercado de productos locales y agroecológicos, aportamos a la economía de nuestra región y al medio natural en donde vivimos. Textos de Komonil Tezulutlán, Claudia Gaitán y Michael Lowy.

Violencia en el Estado finca

La aritmética más inversión-menos derechos se completa con la ecuación resistencia-incremento de la violencia. La represión agrede -históricamente-a dirigentes, organizaciones y comunidades, para debilitar las resistencias y favorecer los proyectos de despojo. Hoy, en esta situación de crisis multidimensional y estructural, la represión no se diluye, sino se agudiza. El Estado continúa construido, y amenaza con reconfigurarse, sobre bases coloniales. Andrés Cabanas, 31 de mayo de 2018.

Ni corrupción ni esclavitud

La corrupción solo está cambiando su disfraz. Debemos instalar una Asamblea Plurinacional Constituyente para dar vida a una Constitución Política que obligue a frenar la desigualdad, que prohiba y castigue los privilegios fiscales; que declare los derechos del agua, de los ríos, de los bosques y de la tierra. Necesitamos una Constitución que estimule varias formas de propiedad y no solo la propiedad privada; que nacionalice la energía eléctrica; que desmilitarice todo el territorio y que regule una carrera civil y una carrera judicial de funcionarios honestos.

Los pueblos Maya, Garífuna, Xinca y Mestizo necesitamos cambios profundos para frenar el despojo y la corrupción. Tomemos decisiones. Tenemos derecho a gritar que NO queremos una economía corrupta. Consejo del Pueblo Maya, CPO, 28 de mayo de 2018.

La catástrofe es no hacer nada

De no afrontar una profunda y rápida transformación de los metabolismos económicos, enfrentaremos una gravísima desestabilización global de los ecosistemas y ciclos naturales con desastrosas consecuencias sobre los territorios y la vida. Por eso tenemos que reorientar toda nuestra vida y acción política hacia la prioridad de conservar la vida. Eso es lo que toca ahora. Esa la tarea política más importante, heroica y hermosa que tenemos por delante. Yayo Herrero, 4 de abril de 2018

Belice es territorio maya mesoamericano (y Guatemala también)

La consulta popular programada para el 15 de abril (resolución del diferendo territorial Guatemala-Belice) no toma en cuenta la historia y los derechos colectivos de los pueblos mayas. La consulta entre Estados legitima el despojo histórico y la actual organización política y territorial, construida sobre el saqueo, la violencia y el coloniaje. Es hora de repensar las fronteras, las divisiones administrativas, el Estado monocultural y monolingue. Es hora de reconstruir la identidad sobre bases históricas y plurales. Dos textos que nos interrogan: Declaración de autoridades indígenas de 28 de marzo, y Reflexiones del Colectivo Región Norte. 

Enseñanzas de las consultas sobre proyectos extractivos

La consulta comunitaria ha sido una forma a través de la cual comunidades y pueblos indígenas y mestizos han emergido y se han constituido en sujetos ante el Estado y el capital. Y lo han hecho con la exigencia de serlo en la determinación del tipo de desarrollo de su preferencia y dentro de sus territorios, en la crítica fundamentada y profunda a la idea falsa de desarrollo que acompaña los proyectos extractivos y en la propuesta del Buen Vivir (Utziläj K’aslemal), que constituye una concepción alternativa, potente, renovada y aleccionadora en la búsqueda de otro paradigma para el logro del bienestar, la felicidad humana y la preservación del ambiente.