Voces de los pueblos

Despojo e indiferencia en Ch´abil Ch´och´

Las instituciones estatales se alían con criminales y corruptos para ejecutar el desalojo.

Los usurpadores (Sinibaldi, Lainfiesta) expulsan a los habitantes históricos y legítimos del territorio: el pueblo q´eqchi´.

El paisaje de fondo: casas quemadas, lluvia, soledad, indiferencia social. Ch´abil Ch´och´, violencia recurrente y aceptada contra los pueblos indígenas.

No se preocupen, todo se hizo con apego a la ley.

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Fotografías proporcionadas por Ixqq´anil Kukchok.


Minera San Rafael y la violación de derechos del pueblo xinka

Minera San Rafael presiona para una resolución favorable de la CC, que le permita reanudar operaciones. La sentencia previa en el caso Oxec, así como la Guía operativa para consultas elaborada por el Ministerio de Tabajo, son antecedentes favorables para la Minera.

En su afán/desesperación, MSR criminaliza la resistencia pacífica, acusándola, entre otros, de disparos contra un helicóptero de la empresa.

Como la mayoría de empresas y proyectos extractivos, la Minera reclama a la CC “el cumplimiento del marco legal, la garantía de la democracia y el Estado de derecho”, al tiempo que viola el derecho de libre determinación de las comunidades, y continúa extrayendo material e ingresando combustible.

La reanudación de operaciones de MSR es asunto de Estado para los empresarios: la garantía de que continúen activos proyectos que han violado el derecho a la consulta previa. Esta queda para más tarde, bajo el reglamento del Estado y sin carácter vinculante.

No me extrañaría que MSR esté siendo negociada por los empresarios, al igual que la privatización de carreteras, a cambio del apoyo a la continuidad de Jimmy.

MineraSanRafaelpresionaCC

Andrés Cabanas, 13 de octubre de 2017


Luchas y diálogos desde abajo

Los pueblos marchan. Las élites (Ejecutivo, Fundesa, Congreso, US Embajada , operadores de justicia) pactan. Prefieren estabilidad y gobernanza (Arreaga dixit) a ética y lucha frontal contra la corrupción. Sobre todo, les aterra escuchar la demanda de un pacto social desde los pueblos, a partir de una Asamblea (o múltiples y diversos espacios) plurinacional y popular, de carácter originario.

Por ahora deciden continuidad, ante la amenaza de la democratización y el bien común que quiere romper la historia de impunidad para el despojo.

Poseen recursos económicos y herramientas legales e institucionales, construidas para el afán de unos cuantos. Pero no conocen lo que abunda en los pueblos: conciencia de lo común y dignidad.

La disputa continúa.


Los pueblos resisten, se movilizan, dialogan, proponen, frente al extractivismo, la violencia empresarial, el Estado corporativo, la represión, el racismo, el machismo, la corrupción. Las demandas son amplias, porque las problemáticas son estructurales y se conectan en actores, ámbitos de dominación y formas de operar.

Históricamente, las agendas y los tiempos políticos, incluidos los tiempos de cambio, se definen desde el centro capitalino, donde coexisten (en alegre algarabía y pocos disensos) elites tradicionales y emergentes, clases medias y sectores urbanos ajenos a los sujetos populares. La tendencia es adversar/invisibilizar visiones y propuestas de los pueblos, que parecieran no exisitir o se estrellan contra el muro político-mediático y nuestras prisiones mentales.

Las agendas y diálogos de élites excluyen actores y temas: cero extremistas, cero ideología, cero debate de “lo estructural”.

En estas condiciones, se aleja la salida de la crisis. Sin los pueblos y sin una agenda de debate amplia, entre censuras y autocensuras, los diálogos fortalecen el estatus quo, maquiilado con cambios mínimos.

Es necesario un nuevo pacto social desde abajo, que implique el fin de los pactos intraelitarios y del dominio tradicional. Esto da miedo, porque implica entrar en un escenario de incertidumbres y disputa, que desborda la estabilidad institucional y el marco legal, así como visiones tradicionales sobre los sujetos y las formas para la transformación social (la politica estadocéntrica y partidocéntrica, entre otras).

Los pueblos siguen hablando. Mientras, el Presidente y el Congreso se refugian en su penúltima trinchera, y el Alcalde Arzú moronguea con la mirada a la señora Aldana y el extranjero Velásquez.

Andrés Cabanas, 12 de octubre de 2017


Todas las voces, todas las luchas

Si políticos corruptos y criminales entran en la cárcel y vacían las instituciones, es más sencillo que las calles se llenen de gente deseosa de libertad y una vida sencilla, honesta y digna.

Los zarpazos a los corruptos cierran espacios y amplían horizontes. El horizonte de la ética política y pública se empieza a despejar. Seguimos luchando por iluminar otros: el horizonte de la economía para la vida frente al despojo; la colaboración tiene que derrotar el individualismo feroz; la paz que nunca fue debe desechar todas las violencias normalizadas.

Es nuestra tarea.

Andrés Cabanas, 5 de octubre de 2017